¿Ya no te reconoces después de ser madre?
La maternidad te ha hecho...
- Desencajar de la vida que conocías.
- Exponer partes de tí que antes no veías.
- Reflejar tus miedos, necesidades y contradicciones.
- Cuestionar tus prioridades, relaciones e identidad.
- Replantearte quién eres y qué deseas.
No has desaparecido...
Estás evolucionando
Llegamos a la maternidad con una identidad construida, con una profesión, proyectos, relaciones y sueños.
Cuando nos hacemos madres, TODO CAMBIA.
Cambia nuestro tiempo, relaciones, prioridades y percepción de nosotras mismas.
Este proceso de transformación se conoce como MATRESCENCIA
Se refiere a la transición que vive una mujer al ser madres y los profundos cambios físicos, psicológicos, sociales e identitarios que conlleva.
Del quiebre al RENACER
Cuando me convertí en madre sentí el amor más grande de mi vida y como mi mundo se desintegraba al mismo tiempo.
Entendí que no estaba simplemente aprendiendo a ser madre, estaba aprendiendo a ser yo de otra forma.
Decidí formarme e investigar incansablemente sobre la maternidad y métodos para escucharme, entenderme y vivir con mayor coherencia, en ese proceso decidí crear RENACER.
Un espacio diseñado para mujeres que atraviesan la matrescencia, cuestionan su vida tras ser madres, sienten miedo, frustración, ira, o simplemente no se encuentran.

¿Cómo puedo acompañarte?
Te acompaño a vivir tu nueva vida con mayor coherencia, alineada a tu verdadero “yo".
Te puedo ayudar a:
Reconectar con tus necesidades, deseos y valores.
Cuestionar creencias y expectativas subconscientes.
Integrar diferentes partes de ti.
Recuperar tu capacidad de elección y libertad.
Un acompañamiento profesional
Tras dejar una carrera corporativa exitosa, me certifiqué en Coaching y Psicología Holística. Actualmente amplío mi formación con un Máster en Coaching Transpersonal y Ejecutivo, en una escuela acreditada por la International Coaching Federation (ICF).
Acompaño procesos de transformación personal desde un enfoque transpersonal e integral, con consciencia, profundidad y respeto por el ritmo de cada persona.
